La Escuela de formación de formadores es un imperativo para apoyar y cualificar los líderes comunitarios y sociales, como agentes territoriales que estabilizan y proyectan sus comunidades. Para ello son capacitados en Constitución Nacional, derechos humanos, gobernanzas locales, fundamentacion deportiva, pervivencia cultural, enfoque territorial, étnico y diferencial, activación de rutas de atención a menores en riesgo y fundamental la lectura de realidades .

En el ambito de la formación de los líderes sociales, la lectura de realidades o realización de los Mapas de vulnerabilidad y riesgo -MVRO,-OIM en el territorio, es el primer escenario de trabajo en las Redes de Participación Comunitaria donde en conjunto con los “Profes”, docentes, padres de familia, líderes comunitarios, excombatientes y miembros de las JAC se construye la priorización territorial de los riesgos, amenazas y oportunidades que serán la hoja de ruta para el plan local de reconciliación o prevención de violencias. Se promueve el diálogo, la reconstrucción del tejido social, aportando herramientas para la movilización social. Aquí comienza el proceso de transformación cultural en tanto a la comunidad se le da un espacio de protagonismo para expresar las problemáticas, saberes, necesidades y factores que enfrentan en su diario vivir, además de reflexionar y desaprender mecanismos violentos de resolución de conflictos.


